30 Ene Repsol se reúne con la Casa Blanca para despejar su futuro en Venezuela
Repsol es, tras la americana Chevron, una de las petroleras que más se juega en Venezuela. Pide a Trump que le deje sacar petróleo como ha hecho con Chevron, aunque lo deba llevar a EEUU.
Repsol tiene previsto mantener durante estos días un encuentro al máximo nivel con representantes de la Casa Blanca para despejar, de forma urgente, su situación en Venezuela. En principio, los encuentros podrían celebrarse entre hoy y el viernes, según informan a EXPANSIÓN distintas fuentes. Desde Repsol no hacen comentarios.
Está por concretar los participantes en el encuentro y si estarán presentes el consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, y el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright. En cualquier caso, debería ser una reunión clave.
Foro de Goldman en Miami
La Administración americana está aprovechando que toda la industria petrolera mundial se reúne estos días en EEUU en el foro Goldman Sachs Energy, CleanTech & Utilities Conference para mantener encuentros con los máximos responsables de grandes petroleras.
Ese foro, organizado por Goldman Sachs cada año en Miami, se ha convertido en una de las grandes citas del sector a nivel mundial.
Aunque Repsol mantiene encuentros periódicos con la Administración Trump, dados sus grandes intereses económicos en EEUU, ahora esas reuniones son cruciales ante los acontecimientos ocurridos en Venezuela. Al igual que EEUU, Venezuela es un país esencial para el negocio de upstream (exploración y producción de hidrocarburos) de Repsol.
El ataque de Estados Unidos a Venezuela el pasado sábado, para capturar al presidente Nicolás Maduro, al que se enjuiciará en Nueva York acusado por narcoterrorismo, ha puesto al sector petrolero en el foco de los movimientos geopolíticos mundiales.
La Administración Trump, que se ha autoproclamado como tutor de una transición política en Venezuela, no ha ocultado que quiere que los gigantes petroleros norteamericanos vuelvan a operar en Venezuela, sobre todo Chevron.
15% de las reservas
Está por ver cómo queda Repsol en este nuevo laberinto internacional. Venezuela, el país con más reservas de petróleo del mundo, es el segundo país en relevancia para Repsol en su negocio de upstream.
Tal como publicó EXPANSIÓN el pasado lunes, Venezuela supone para Repsol el segundo país en su cartera de reservas mundiales de petróleo y gas. Supone el 15% de todas sus reservas, porcentaje que estaría valorado a precios actuales en 13.000 millones de euros.
También es el segundo país en términos de producción de hidrocarburos.
El problema es que, desde marzo, Repsol no puede exportar hidrocarburos desde Venezuela a otros países, esencialmente España, porque la Casa Blanca decretó entonces un embargo comercial contra el país.
El embargo, que también afectaba a grupos como Chevron, ya se está despejando totalmente para este grupo.
11 buques de Chevron
La Casa Blanca ha anunciado que Chevron ha enviado al menos once buques cisterna a Venezuela y se espera que arriben en las próximas horas a dos puertos, el de José y el de Bajo Grande. El objetivo será cargar crudo. El Gobierno de Donald Trump ya levantó parcialmente el embargo a Chevron en verano, pero ahora la petrolera operará sin limitaciones.
Control ‘sine die’
Es otro paso más en la conquista que prevé hacer Trump del petróleo venezolano. Según el presidente de EEUU, el Gobierno de Venezuela, ahora con Delcy Rodríguez al frente, está dispuesto a entregarles de 30 a 50 millones de barriles de petróleo que será vendido en el mercado estadounidense.
Es el equivalente a unos dos meses de la producción de Venezuela. «Vamos a poner en el mercado el crudo que salga de Venezuela. Primero, el petróleo atascado, y después, indefinidamente, venderemos la producción que salga de Venezuela en el mercado», declaró el secretario de Estado de Energía americano ayer en el foro de Goldman Sachs en Miami.
A EEUU y no a España
Una alternativa para Repsol es que se levante el veto de exportar a la empresa española si los envíos de petróleo van dirigidos a EEUU, en lugar de a España.
Hasta marzo del pasado año, España importaba grandes cantidades de hidrocarburos de Venezuela gracias a Repsol.
En concreto, en 2024 llegó a superar el hito anual de los 3 millones de metros cúbicos de crudo, que a precios actuales superarían los 1.400 millones de euros.
Repsol cayó ayer en Bolsa un 2,28%, hasta los 16,26 euros por acción. Fue una de las compañías más castigadas del Ibex en una jornada en la que este índice selectivo prácticamente permaneció sin cambios.
El 5% del crudo hacia España es venezolano
Antes de que el bloqueo comercial de Estados Unidos a las exportaciones de hidrocarburos de Venezuela cortara de raíz el flujo de crudo, este país era uno de los grandes proveedores del mercado español, sobre todo por los petroleros que movía Repsol. En 2024, de hecho, después de varios años perdiendo cuota en el volumen de exportaciones hacia España, Venezuela las volvió a disparar, superando el hito de los tres millones de toneladas, equivalentes a cerca de 20 millones de barriles. A precios de mercado, ese volumen estaría valorado entre 1.200 y 1.400 millones de euros. Esa cantidad supone en torno al 5% de todas las importaciones de crudo que realizó en 2024 España, un país totalmente dependiente de suministros externos.
EEUU asedia a los ‘piratas petroleros del Caribe’ y apresa otros dos buques
Las aguas del Caribe y la costa atlántica del continente americano han vuelto a convertirse, cuatrocientos años después del apogeo de la piratería, en el escenario de un avispero naval. La Guardia Costera de EEUU anunció ayer que ha interceptado un nuevo petrolero sancionado que «operaba ilícitamente en aguas internacionales» que, según la secretaria de Seguridad Nacional estadounidense, Kristi Noem, «había atracado por última vez en Venezuela o se dirigía hacia allí». «El Departamento de Guerra, en coordinación con el Departamento de Seguridad Nacional, ha detenido sin incidentes un buque cisterna apátrida y sancionado que formaba parte de la flota oscura», aseguraron las autoridades de EEUU. Añadieron que el buque navegaba «falsamente bajo una bandera de Camerún» y con el nombre de M/T Sophia. Fue el segundo apresamiento ayer, tras la incautación del buque cisterna Marinera, antes conocido como Bella 1. El caso de este buque es más complejo. El navío fue rastreado en el Atlántico durante casi tres semanas de persecución por la Guardia Costera de EEUU. Marinera inició su travesía con el nombre Bella 1 y bandera de Guyana en Irán y pasó a la protección de la bandera de Rusia durante su persecución por parte de EEUU.
Rusia entra así de lleno en este conflicto. El Gobierno ruso denunció la «intercepción ilegal» del petrolero, al contravenir «la Convención de Naciones Unidas de 1982 sobre la navegación en mar abierto».
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